El Síndrome de burnout es un estado de agotamiento emocional, físico y mental causado por el estrés excesivo y prolongado que puede darse durante la carrera profesional. Ocurre cuando una persona se siente abrumada y a medida que el estrés continúa, comienza a perder el interés y la motivación que le llevaron a asumir su rol laboral.

Qué es el síndrome de burnout

Pon atención a tu equipo. Percátate de si alguien:

  • Siempre se queja
  • Está cansado todo el tiempo
  • La mayor parte de su jornada se dedica a tareas que le resultan insoportables o abrumadoras
  • Siente que nada de lo que hace se valora

La psicóloga estadounidense Christina Maslash, profesora en la Universidad de California en Berkeley, es conocida como una de las mayores expertas e investigadoras del Síndrome de Burnout. También es autora del Maslach Burnout Inventory,​ el ejercicio de investigación más utilizado para la evaluación de este síndrome. Si tienes a alguien en tu equipo con alguno de los cuatro escenarios anteriores este artículo te interesa.

Cuanto más entendamos de dónde proviene el síndrome de burnout, más posibilidades tenemos de poder ayudar a la persona que lo padece. En base a sus estudios, todo equipo de recursos humanos debe detectar cualquiera de estos tres indicios:

  • El agotamiento individual:  resultado de factores asociados con un diálogo interno excesivo y negativo. Las personas afectadas se sienten agotadas emocionalmente, cansadas y sin energía. Los síntomas físicos incluyen el dolor y quejas por problemas estomacales.
  • El agotamiento interpersonal: relaciones difíciles con otras personas en el trabajo, como un jefe o un compañero de trabajo. Son personas que encuentran su trabajo cada vez más estresante y frustrante. Pueden comenzar a ser cínicos sobre sus condiciones de trabajo y sus compañeros hasta convertirse en personas tóxicas. A su vez, pueden distanciarse cada vez más emocionalmente y comenzar a sentirse adormecidos por su trabajo.
  • El agotamiento organizacional: desajuste entre la persona y el trabajo. El rendimiento es reducido: son personas muy negativas con sus tareas, les resulta difícil concentrarse, son indiferentes y carecen de creatividad.

El perfeccionismo y autocrítica pueden llevar al agotamiento individual, mientras que tratar con un jefe agresivo o injusto puede causar el agotamiento interpersonal u organizativo. Pero principalmente el síndrome de burnout dentro del ámbito laboral puede ser desencadenado por:

  • Dificultades por turnos laborales y el horario de trabajo
  • Inseguridad psicológica y estabilidad laboral
  • Precariedad profesional
  • Procesos poco definidos
  • Problemas con el uso de nuevas tecnologías
  • Falta de estructura y mal clima laboral
  • Demasiado control
  • Poca retroalimentación
  • Desmotivación por el sueldo

 

«El agotamiento es un síndrome psicológico que surge como una respuesta prolongada a los factores de estrés interpersonales crónicos en el trabajo. Esto puede comportar un agotamiento abrumador, sentimientos de cinismo, desapego del trabajo, y una sensación de ineficacia y falta de logros».

Christina Maslach, profesora de psicología en UC Berkley e investigadora del síndrome de burnout

 

Signos y síntomas del síndrome de burnout

Muchos de los signos y síntomas pueden estar relacionados con el estrés del día a día por la responsabilidad dentro de la organización. También puede ser fruto de situaciones tóxicas como:

  • Compañeros de equipo o líderes groseros que impregnan la oficina de cinismo y pesimismo
  • Los procesos injustos, como ver a quienes no merecen ser recompensados ​​públicamente, puede causar desapego y apatía

Existen unos síntomas claves en las personas que están sufriendo de síndrome de agotamiento:

Fatiga crónica y agotamiento físico y emocional

El agotamiento y la depresión comparten muchos de los mismos síntomas. De hecho, si no se controla, el agotamiento puede convertirse rápidamente en depresión crónica y comenzar a infiltrarse en todos los aspectos de la vida. Uno de los principales signos del síndrome de burnout en una etapa temprana es esa sensación de agotamiento.

Pon atención a comentarios en la oficina como:

  • “Me despierto cansado incluso si me acuesto temprano”
  • “Incluso las pequeñas tareas me consumen energía”
  • “A saber qué nos depara hoy el día”

Este tipo de agotamiento mental también puede manifestarse físicamente, con una mayor vulnerabilidad a los resfriados y gripes, náuseas y dolores de cabeza.

 

Cinismo y desapego

Es natural pasar por períodos de menos motivación. Pero si este sentimiento no desaparece, es otra gran señal de alerta que esa persona podría estar sufriendo agotamiento o sentirse muy quemado en su puesto de trabajo.

El síndrome de burnout puede llevar a un aumento del pesimismo, ser antipático con compañeros de trabajo, aislamiento y la sensación general de estar desconectado de las personas y su entorno.

Algunas señales a tener en cuenta:

  • Tendencia más rápida al enfado y menos paciencia
  • Sentido de ineficacia y falta de realización

 

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Cuando nuestro estrés diario se convierte en algo común, corremos el riesgo de quemarnos. Afortunadamente, el estrés laboral y el síndrome de agotamiento han sido temas de investigación durante las últimas décadas. Aprende a no quemarte o no dejar que tu equipo se agote con los siguientes consejos:

Aprende a reducir aquello que te agobia en el día a día. Para comenzar, busca algunos factores de estrés en el trabajo que podrían provocar un agotamiento grave:

  • Plazos poco realistas
  • Conflictos de horarios frecuentes o interrupciones
  • Horarios impredecibles que no te permiten planificar un descanso adecuado
  • Superar los desafíos asociados con el nuevo software, procesos o entornos cambiantes.

Intenta identificarlos desde el principio y haz cambios para eliminarlos.

Deshazte del desorden digital: Practica el «minimalismo digital». Elimina cualquier herramienta digital o aplicación que tengas que te envíe notificaciones innecesarias y guarda sólo las verdaderamente útiles

Toma constancia del valor de tu tiempo: Recuerda que la Matriz Eisenhower, también conocida como Matriz Urgente-Importante, ayuda a decidir y a priorizar las tareas según su urgencia y la importancia que tienen, clasificándolas de manera que se puedan delegar o no hacer.

Haz descansos y practica el mindfulness: Las actividades sociales, deportivas o de relajación nos dan ese tiempo tan necesario para conectarnos y ayuda a sentirnos más relajados y motivados para el resto del día.

 

Aniol Quer | CEO Growlia Experto en Recursos Humanos y desarrollo personal. Más de 6 años de experiencia gestionando equipos de marketing y ventas en startups de alto crecimiento.

 

 

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