El Bienestar Corporativo no solo es ético, mejora la moral, la creatividad, la retención del talento y reduce el ausentismo. Puede que te sorprenda la cantidad de líderes y empresas que adoptan la práctica de Mindfulness y Yoga.

El ritmo de vida ha aumentado dramáticamente en todo el mundo. Hay una urgencia en todo lo que hacemos y nuestra percepción del tiempo (o falta de él) nos deja estresados ​​y abrumados.

Se ha descubierto que la atención plena es un elemento clave en la reducción del estrés, la felicidad general y la productividad. El yoga ofrece este camino a la atención plena mientras te fortaleces y creas una conciencia del cuerpo como una unidad completa.

 

  1. Clarke es coach ejecutiva y de bienestar; su amplia experiencia en roles de ventas y marketing en la industria farmacéutica y sus habilidades clave para enseñar yoga le han convertido en un referente en resiliencia y empoderamiento. Una formación clave para quienes ocupan cargos de liderazgo a fin de no dejarse llevar por el estrés. Tras años trabajando con equipos corporativos Clarke afirma que el liderazgo necesita claridad, visión y comunicación.

Crear una organización saludable consiste en lograr una alineación y mensajes claros, por lo que hay poco espacio para la confusión. La responsabilidad de esto recae en el equipo de liderazgo. Pero, ¿por qué a veces es tan difícil?

Las emociones que salen a la superficie, el miedo y el riesgo de fracaso, la toma de decisiones equivocadas, el miedo a los conflictos puede contribuir a esto. Estar conectados 24h al mundo digital significa que estamos constantemente sobre estimulados y “enchufados”. El tiempo dedicado a reflejar lo que ha funcionado y lo que no funciona se descuida, lo que conduce a una comunicación deficiente y mensajes mixtos.

El agotamiento también es un gran problema. Muchos ejecutivos no tienen un buen “sensor” para conocer las señales. Éstas serían la falta de enfoque o la irritabilidad y esto puede llevar al resentimiento y pérdida de productividad. Según el The Wall Street Journal, un estudio de la Escuela de Medicina de Harvard presenta que el 96% de los líderes senior se sienten un poco agotados y un tercio de ellos lo describen como extremo.

 

Entonces, ¿dónde encaja el yoga?

Los inicios del yoga se remontan a más de 5000 años, pero algunos investigadores creen que puede tener hasta 10,000 años. Cuando uno piensa en yoga, para muchos de nosotros nos viene a la mente una forma de ejercicio o entrenamiento físico. El yoga tiene un lado físico, por supuesto, pero es un proceso de 8 pasos. 

  • Paso 1. Yamas (comportamientos para abstenerse de) no hacer daño a nosotros mismos y a los demás, sentido de integridad y cómo nos conducimos en la vida
  • Paso 2. Niyamas (comportamientos para cultivar) – autodisciplina, satisfacción, autoestudio, prácticas espirituales
  • Paso 3. Asanas (Posturas): a través de la práctica física de las asanas, desarrollamos fuerza, disciplina y capacidad para concentrarnos y concentrarnos.
  • Paso 4. Pranayama (respiración y control de energía): técnicas aprendidas para dominar la respiración mientras se reconoce el vínculo entre la respiración, la mente y las emociones.
  • Paso 5. Pratyahara (Retirarse de los sentidos): explorar el esfuerzo consciente para alejar nuestra conciencia del mundo externo y enfocar nuestra conciencia en lo que está sucediendo dentro de nosotros. Esto nos permite notar hábitos y pensamientos, tal vez explicando por qué hacemos las cosas que hacemos y sentimos como nos sentimos.
  • Paso 6. Dharana (Concentración) – ¡No siempre es fácil de hacer! Aquí aprendemos a ralentizar la mente, el proceso de pensamiento, concentrándonos en una imagen o sonido.
  • Paso 7. Dhyana (Meditación) – La mente está tranquila y quieta. En la quietud puedes notar pensamientos. El vigor y la fuerza necesaria para encontrar esta paz es bastante impresionante y requiere práctica.
  • Paso 8. Samadhi (Realización personal): paz y comprensión, el objetivo final del yoga y la vida.

 

Sin embargo, al rascar la superficie del lado físico del yoga hay una práctica menos conocida (en el mundo occidental) y esa es la conexión.

  1. Clarke explica por qué el yoga es la práctica de la conexión: conectar la mente, el cuerpo y el espíritu, utilizando la herramienta más valiosa que todos poseemos, nuestra respiración. Una parte no puede ser separada de la otra. Somos las únicas criaturas en la tierra que pueden cambiar conscientemente la forma en que respiramos. Es nuestro mecanismo para apoyar la vida, la recuperación y el autodesarrollo. Nuestra respiración es una de las pocas cosas a las que podemos acceder para cambiar la forma en que nos sentimos o pensamos y para calmarnos y restaurarnos.

 

Cuanto mejor respires, mejor lideras.

 

Aprender a ser un líder efectivo requiere introspección y esto es consistente con la práctica del yoga. El yoga te ayuda a manejar y convertirte en un maestro de tu mente. El yoga en el liderazgo implica no solo yoga físico, sino también aprender a presenciar las fluctuaciones de la mente en cualquier situación en la que se encuentre y trabajar con lo que se presencia. Crea un espacio para la honestidad personal y la comprensión de tu verdadero yo puede ser descubierta. En el mundo de los líderes de hoy, una mentalidad fuerte y clara es una necesidad.

Traer los principios de yoga regularmente al lugar de trabajo hace que el equipo apague todos los dispositivos y asistan a todas las reuniones que con mayor presencia. Compañías como Nike, HBO, Forbes y Apple han reconocido el énfasis que el yoga tiene en el bienestar físico y mental y ofrecen clases de yoga en el trabajo.

El yoga te ayuda en el camino hacia la autorrealización, todos deseamos liberar nuestro mayor potencial, ser lo mejor que podamos ser o crear todo lo que podamos en la vida. Esta autoconciencia se considera clave para el desarrollo del liderazgo.

 

Aniol Quer | CEO Growlia Experto en Recursos Humanos y desarrollo personal. Más de 6 años de experiencia gestionando equipos de marketing y ventas en startups de alto crecimiento.

 

 

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