Uno de los objetivos principales que hoy en día no puede faltar en el departamento de talento de una organización, en cuanto a liderazgo y administración se refiere, es preparar al equipo para ser más fuertes y ágiles a largo plazo. Esto es tan importante porque las organizaciones resilientes están bien preparadas para el cambio y cualquier empresa independientemente del tipo o la magnitud debería entrenarse.

La resiliencia es la capacidad que tiene una persona o un grupo de recuperarse frente a la adversidad para seguir proyectando el futuro. En ocasiones, las circunstancias difíciles o los traumas permiten desarrollar recursos que se encontraban latentes y que el individuo desconocía hasta el momento.

Los planes de negocios mejor establecidos también entran en conflicto, la mayoría de compañías se encuentran con obstáculos inevitables que requieren mejoras organizativas o grandes transformaciones. Pero crear una organización resistente preparada para más cambios (resiliencia), no es trabajo fácil porque la planificación a largo plazo nunca sale como esperamos, ¿no es así?

 

Rasgos y áreas de aprendizaje de una organización resiliente

Aquellas organizaciones que tienen una cultura y un liderazgo empresarial sólido en todos los niveles y basados en la responsabilidad, la confianza y la agilidad son ejemplos a seguir. Este compromiso y fortaleza es posible porque todos los integrantes del equipo viven los valores de la empresa y creen profundamente en un sentido de unidad. Esto directamente influirá en su motivación y, por ende, rentabilidad.

Otro gran rasgo de este tipo de organizaciones son las que además desean crecer, seguir siendo competitivas, se adaptan a las tecnologías emergentes y encuentran nuevas formas de gestionar las fuerzas de trabajo.

La capacidad de recuperación/resiliencia empresarial es la clave para liderar con éxito un cambio duradero y puede desarrollarse en varias áreas:

  • Estrategia: Identificando e invirtiendo en cambios significativos. Esto requiere la capacidad de diferenciar entre cambios valiosos y tendencias triviales de la industria que no llevan a ninguna parte.
  • Visión: Ser capaces de dirigir el resultado creativo de su empresa en productos de una manera que tenga sentido. Esto requiere visión y sentido del gusto.
  • Gestión de riesgos: La capacidad de identificar, evaluar y gestionar el riesgo al evitarlo, reducirlo, transferirlo, compartirlo o aceptarlo. La resiliencia no debe considerarse como una palabra más para la gestión de riesgos, ya que se trata principalmente de tomar riesgos y liderar el cambio.
  • Tolerancia a fallos: Construyendo procesos, herramientas y estructuras tales que esperas que fallen. Por ejemplo, construir cosas sin un solo punto de falla.
  • Clientes: Mantenerse en sintonía con los clientes para poder crear productos y servicios que necesiten.
  • Sustentabilidad: Prácticas que no dañan el medio ambiente o la calidad de vida de las comunidades en las que opera.
  • Finanzas: Administración y gestión de recursos financieros y liquidez de manera que pueda soportar un período de estrés.
  • Eficiencia: Reducir costes y mejorar la calidad al mismo tiempo.
  • Productividad: El vínculo que existe entre lo que se ha producido y los medios que se han empleado para conseguirlo (mano de obra, materiales, energía, etc.)

 


 

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Ejemplo de compañía resiliente

IBM podría considerarse como un ejemplo de resiliencia organizacional. La empresa que consiguió hacer de su modelo de ordenador un estándar del mercado, inicialmente se dedicaba a la fabricación de todo tipo de maquinaria. En 1981 se enfoca en la electrónica y la informática sacando el primer ordenador personal que la convirtió en líder del sector. Sin embargo, debido a las prisas, la falta de información y malas negociaciones con sus proveedores, la empresa casi cae en la quiebra. En 1993, IBM hace pública sus pérdidas las cuales ascendían a más de 8.000 millones de dólares.

Tras este duro golpe, dejó de manufacturar equipos, para utilizar el talento de su personal y centrarse en lo que eran realmente competitivos: los servicios. Esto implicó un importante cambio en la gestión del talento, lo cual les obligó a cambiar el perfil de sus colaboradores, pasando de un perfil orientado a reclutar y desarrollar vendedores a uno más orientado a la consultoría de procesos empresariales.

IBM quiso adaptarse para vencer las adversidades, aprender de sus errores, aceptando sus limitaciones y sacado el mayor provecho de sus ventajas competitivas.

 

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15 pilares fundamentales en los que se basan todas las organizaciones resilientes

La resiliencia es una competencia vital que debemos desarrollar para manejar la adversidad y los procesos de cambio, pero también para saber aprovechar las oportunidades que los mismos nos presentan. Toma nota de los pilares en los que se basan todas las organizaciones resilientes:

  1. Tejen activamente la cultura empresarial basada en responsabilidad, la confianza y la agilidad.
  2. Delegan la responsabilidad, dan capacidad de toma de decisiones y proporcionan los recursos para una ejecución rápida.
  3. Piensan y actúan horizontalmente. Dividen activamente los silos verticales y horizontales, y abordan el trabajo y la comunicación de manera cruzada.
  4. Se auto corrigen rápidamente y se adaptan antes de que los problemas se vuelvan inmanejables.
  5. No pierden el tiempo en actividades que no se pueden medir. Invierten en las áreas más fuertes del negocio y mejoran o eliminan las áreas débiles.
  6. Existen en un estado constante de transformación y restablecen los objetivos cada pocos años. Cada vez que lo hacen, establecen una visión clara en el tiempo y la comunican regularmente. La información se difunde rápidamente e involucra a la mayor cantidad de personas posible en la planificación de la misión.
  7. Ven más allá de lo que otras organizaciones verían como limitaciones y tienen una mentalidad de que todo es posible.
  8. Nunca permiten ni recompensan la mediocridad. Las expectativas de desempeño están claramente definidas, y siempre reconocen y recompensan el comportamiento por encima y más allá.
  9. Los equipos resilientes definen la excelencia como la búsqueda constante de la perfección. Nunca están satisfechos.
  10. Tienen un sentido de urgencia enfocado y anticipan bien el cambio. Siempre están mirando hacia adelante en busca de oportunidades y amenazas.
  11. Una vez que tienen la visión y la misión bien definidas, permanecen en el rumbo mientras las condiciones del mercado y los datos lo respalden. Si no, se ajustan.
  12. Ellos encarnan un enfoque de personas primero. Gente, luego clientes, luego accionistas … en ese orden.
  13. Los equipos resilientes atraen, empoderan y retienen a personas valientes que están dispuestas a hacer cosas audaces.
  14. Se recuperan de la adversidad más fuerte que antes. Abordan los desafíos de frente y siempre llevan la lucha al enemigo.
  15. Las organizaciones resilientes están formadas por aprendices de por vida. Fomentan la retroalimentación transparente y utilizan esos datos para mejorar constantemente el negocio. Les dan a todos voz.

 

¿Consideras que tu empresa cuenta con estas prioridades? Los equipos resistentes de alto rendimiento no solo aprenderán a funcionar bien en entornos VUCA (volátiles, inciertos, complejos, ambiguos) sino que también prosperarán en la adversidad. ¡Conviértete en uno de ellos!

 

Aniol Quer | CEO Growlia Experto en Recursos Humanos y desarrollo personal. Más de 6 años de experiencia gestionando equipos de marketing y ventas en startups de alto crecimiento.

 

 

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