Un buen líder necesita detectar a tiempo si hay personas tóxicas en su equipo.  Está en peligro la productividad, incomodidad y cohesión del equipo con un miembro tan difícil. Y no es tarea fácil dado que existen perfiles muy claros, pero hay quienes son una combinación de lo mejor de cada uno. Una auténtica amenaza para el clima laboral de la organización. Detéctalas a tiempo, erradica cualquier muestra de toxicidad y disfruta de un equipo sano y de plena confianza. Empieza hoy nuestra serie de #Cómogestionardeformaefectiva: la queja.

A veces empiezas de cero como mánager en un equipo ya creado, otras te promocionan y más o menos conoces al departamento.  En ambos escenarios, tu responsabilidad es garantizar el mejor trabajo posible con el grupo y estar a gusto. Pero todo se puede truncar si aparecen (o se van creando con el paso del tiempo) los perfiles tóxicos. Aquellas personas que manipulan, se quejan, pasan de todo, explotan cada dos por tres… y te bloquean tu jornada haciendo que llegues al límite de tu paciencia y energía. ¿Tienes cerca alguno de estos perfiles? A lo largo de esta serie trataremos los miedos, comportamientos y solución que tienen las personas tóxicas. Comenzando por el ‘quejica’.

 

 

Cómo detectar un quejica en tu equipo

Malmete contra su jefe a sus espaldas, y de cara le alaba con una admiración falsa. Lo mismo con sus compañeros, a cada uno le encuentra un defecto. Se queja constantemente de sus tareas, la comida, el wifi, los problemas personales, el clima y hasta de la gente que se ha cruzado en el ascensor. Oh Dios mío, qué descanso cuando se pone los cascos para trabajar con música.  Verás esa mirada de ¡por fiiiiin! entre el resto de compañeros cuando lo ven callado.

Razones que llevan a alguien a quejarse

Existen varias razones que llevan a una persona a quejarse. Desde insatisfacción personal (proyectada en los demás), egocentrismo por su falta de empatía o el simple hábito (heredada por sus padres o porque simplemente no saben de qué hablar).

Otra razón frecuente es querer despertar una consideración especial en los demás, ya sea evitando conflicto por mostrarse siempre muy vulnerable como logrando el mejor trozo del pastel por miedo a su explosión emocional. Lo curioso es que esta actitud no tiene que ver con las calamidades, sino con una fijación en el ego y en querer regodearse en el lamento. Las personas que sí han pasado situaciones personales o profesionales duras, no suelen quejarse.

“El ego es la individualidad artificial creada por la familia y la sociedad. Tu jaula mental.”

Alejandro Jodorowsky



 

Qué miedos se esconden detrás de un quejica

Desde La Mente es Maravillosa, se explica que la queja puede ser parte de una estrategia inconsciente de autocomplacencia, recurso de quienes tienen fuertes sentimientos de culpa. La queja es una imagen de alguien que sufre mucho, pero también una vía de escape para que los demás pasen por alto sus errores. Captan la atención de su interlocutor sacando a la luz su mala suerte y frustración. Se trata de un mecanismo que puede llegar a manipular puesto que se está llamando la atención a los demás ‘poniéndose a salvo’.

El economista y escritor Emilio Carrillo, explica que la razón de la queja radica en el miedo y en la desconfianza. Éste es un breve vídeo, pero si quieres profundizar más sobre el comportamiento del ego, te recomendamos que veas cualquiera de sus interesantes conferencias.

 

Otra característica que se esconde detrás de la culpa es la inmovilidad: saben que tienen que superar una adversidad, pero prefieren lamentarse a pasar a la acción. En lugar de solucionar el problema, lanzan un reproche y no ejercitan el asertividad. La queja sólo sirve para llamar la atención sobre un problema que desean resolver.

 

→ Te recomendamos: Crea tu propia encuesta de clima: conoce el ambiente laboral y actúa en el momento

 

Qué hacer frente a un perfil de persona que siempre se queja

Las quejas impiden buscar soluciones, de modo que no ignores este problema. Las quejas generan un estado de ánimo muy negativo y perjudica a las relaciones interpersonales del equipo. Te afectará directamente a ti, a los objetivos de la empresa y al bienestar emocional del resto de personas implicadas.

Si miras hacia otro lado, esta persona tóxica ganará terreno, más crecerá. Afróntate al problema de forma directa, ¿está aportando valor a tu equipo? Si la respuesta es negativa, informa a tus superiores y crea un espacio de confianza con el resto de equipo para tratar el asunto.  A la persona complicada en cuestión, comunícale cuáles son tus valores y prioridades y que ayúdale a pasar a la acción para superar sus miedos. Normalmente estas personas no son totalmente conscientes de cómo actúan, hazles saber con naturalidad y empatía. Te ayudarán (rás) con las siguientes preguntas:

  • ¿Qué inseguridad o insatisfacción oculta esa queja?
  • ¿Tengo motivos válidos para quejarme?
  • ¿Qué aspectos positivos te traerá la queja?

También es importante que no puedes dejar que te afecte. Ten el control de tus emociones, siendo positivo, pero marcando muy bien los límites. Las personas que tienden al lamento suelen ser inseguras y por ello quieren llamar la atención. Muestra el profesional que eres, hazle de espejo y acompáñale en el proceso de su cambio a positivo.

 

Sé asertivo. Hazle ver cómo te hace sentir o hace sentir al resto de compañeros con sus quejas. Que vea que su actitud tiene consecuencias negativas. Quizás si ve realmente cómo su mal comportamiento afecta a sus compañeros, cambie de conducta.

Por último, desconecta. Todas las personas que tienen un comportamiento tóxico acaban aplastando tu energía vital. De manera que aléjate de ellas todo lo que puedas, ciñéndote a tareas laborales, haciendo pausas para airearte y aprovechando la oportunidad para seguir conociendo a la maravillosa gente que tienes en la compañía.

 

 

Aniol Quer | CEO Growlia Experto en Recursos Humanos y desarrollo personal. Más de 6 años de experiencia gestionando equipos de marketing y ventas en startups de alto crecimiento.

 

 

 

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