La crisis del coronavirus como todas las crisis trae una nueva situación. No solo en la manera en la que trabajamos estas semanas sino en la situación económica que nos dejará. Hasta ahora disfrutábamos de un periodo de estabilidad y predictibilidad, ahora la situación es caótica y disruptiva. Algunas organizaciones serán resistentes pero para otras esta crisis será una catástrofe. Será en el factor humano y en nuestros equipos quienes determinen la suerte de estas compañías. Por eso queremos aportar nuestro granito de arena y darte nuestros consejos sobre como liderar una organización a través de una crisis.

Liderar implica guiar a tu equipo a el mejor resultado posible después de esta situación. El ritmo de esta crisis es rápida y por tanto nuestras decisiones tendrán que ser decisivas. Toca pensar en lo que se avecina en nuestro futuro inmediato.
En materia de crisis el liderazgo ayuda a energizar las organizaciones y a inspirar a nuestros equipos. Os traemos 4 trampas en el Liderazgo de organizaciones que debemos evitar.

1. Tener una perspectiva demasiado estrecha

El cerebro humano está programado para centrarse en lo más inmediato o cercano al enfrentarse a una amenaza. El peligro es que pierdes la perspectiva de las cosas que están más allá de tu campo de visión más inmediato. Los líderes necesitan hacer el ejercicio de abstraerse de lo más inmediato y tomar perspectiva. Cogiendo una visión amplia y holística de los retos y las oportunidades. En vez de dejarse llevar por la negatividad constante.

A medida que está crisis se desarrolle deberas liderar a tu organización

2. Dejarte seducir por el rol de manager

Para un líder que ha escalado a través de una misma organización o en una misma industria gestionar una crisis puede ser emocionante. El problema es que puede que retornes frecuentemente a tu zona de confort operacional. La adrenalina llega a su máximo cuando tomas decisiones o se toman acciones. Puedes experimentar la sensación de estar añadiendo valor tangible a la empresa. Pero puede estar rápidamente seguido de un fracaso.

Liderar a tu equipo u organización a través de una crisis implica tomar una perspectiva a largo plazo. No en intentar gestionar el presente, especialmente si hay circunstancias fuera de tu alcance. Necesitas anticiparte a lo que pasará la semana que viene, el mes que viene o incluso el año que viene. Todo con tal de preparar a tu empresa para los cambios que se acercan. En estas situaciones se debe perder el miedo a delegar y de confiar en tu equipo mientras toman decisiones duras. Darles el soporte que necesitan así como guiarlos basándote en tu experiencia mientras resistes la tentación de tomar el control de la tarea.

Sabiendo que una crisis puede aparecer en cualquier momento las organizaciones que trabajan en industrias de alto riesgo cómo la aviación o la energía tienen departamentos de salud prevención y seguridad que ayudan a lidiar con estas crisis inesperadas. Cuando los ejecutivos confían la habilidad de los empleados en estos departamentos para contener la crisis no tienen que hacer micromanagement. Pudiendo mantener la agilidad de decisión. De la misma manera pueden actuar los managers en un estado de crisis, confiando en sus empleados y liderando desde una perspectiva más ancha.


3. Centralizar demasiado las reacciones

El riesgo y la ambigüedad aumentan de forma sustancial durante una crisis porque hay muchas cosas que ahora son inciertas y volátiles. El peligro es para esos líderes que intentan controlarlo todo. De repente en la organización aparecen nuevas capas de decisiones en toda la organización. El equipo se vuelve reacciona con más lentitud y la frustración crece con los nuevos impedimentos que experimenta tu equipo.

No se trata de buscar control sino orden, El orden significa que la gente sabe lo que se es pera de ellos y lo que pueden esperar de los demás. Los lideres deben reconocer que no se puede controlar todo. Determina que decisiones debes tomar tu y delega el resto. Establece valores que sirvan como guía en vez de querer gestionarlo tu mismo. Delegar no significa perder control, sino que bien ejecutado es todo lo contrario.

Sin delegar no podrás centrarte en tomar las decisiones realmente importantes

4. Olvidar el factor humano

Las crisis són crisis por como afectan a la gente, aunque parezca lo más obvio es fácil olvidar-lo. El impacto que tiene sobre las personas es el mayor peligro de cualquier crisis. Como manager es muy fácil centrarse en los resultados. Quedarse atrapado en métricas como los ingresos, los costes o la métrica más representativa para la función de tu equipo o departamento. Aunque són sin duda importantes hace falta recordar que no són simples números si el resultado de un esfuerzo coordinado de tu gente. Al fin y al cabo las organizaciones existen para lograr metas que no podrían conseguir una sola persona trabajando por su cuenta.

La Solución es unir a tu equipo a través de su esfuerzo y sus objetivos cómo miembros valiosos de un equipo coordinado y unido. Todo empieza con articular claramente una misión que le de al trabajo un sentido. Esta misión debe ser compartida a través del liderazgo inclusivo, haciendo a todo el mundo participe de los objetivos finales y responsable de sus objetivos individuales. Nuestros compañeros deben sentirse animados a contribuir y que su contribución sea reconocida. Esto da un significado más trascendental a la menor de las tareas.

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