Como responsable de Recursos Humanos o Desarrollo de talento, imagina tener a alguien ajeno a la empresa que pueda dedicar su atención únicamente en la visión, oportunidades y potencial de tu equipo. Sería de gran ayuda ofrecerles el acompañamiento de este coach, ¿cierto?

Las personas y organizaciones que tienen éxito cuentan con estos profesionales. Según un estudio reciente sobre compañías Fortune 500, el retorno de la inversión de las empresas que incorporan trainings con coaches es de más de 500%.  Y es que logran impulsar la iniciativa, la creatividad y la adaptación del director de desarrollo, personalizando su acompañamiento a cada miembro del equipo para sacar el máximo partido a su talento.

Un buen coach desbloquea el potencial ilimitado de tu equipo con su orientación

 

Todos podemos buscar por internet ideas sobre cómo estimular nuestro genio interior, nuestra parte más “artística”. Sin embargo, el talento se trabaja detectando nuestros valores y creencias más personales, es decir, aquella información que normalmente desconocemos que la tenemos tan arraigada. Asimismo, es fundamental conocer también nuestros deseos e intenciones.  Por esta razón, es tan importante contar con la nueva perspectiva de una coach para ver todas estas conexiones existentes de cada integrante de nuestra organización.



 

Las cuatro fases del proceso de aprendizaje (competencia y consciencia)

En psicología, las cuatro etapas de la competencia, o el modelo de aprendizaje de “competencia consciente”, define los estados psicológicos por los que pasamos al progresar de la incompetencia a la competencia en una habilidad.

Sugiere que las personas inicialmente no somos conscientes de lo poco que sabemos, o inconscientes de nuestra incompetencia. Cuando reconocemos nuestra incompetencia, adquirimos conscientemente una habilidad y luego la usamos conscientemente. A también, esta habilidad puede ser utilizada sin que se piense conscientemente, en ese caso, se dice que la persona ha adquirido una competencia inconsciente. Y aquí entra en juego el coach: el profesional que te acompaña para ayudarte a identificar lo que no ves de ti mismo. Te diagnostica competencias a desarrollar y las trabaja contigo.

 

  • Incompetencia inconsciente

El individuo no entiende o sabe cómo hacer algo y no reconoce necesariamente este déficit. Puede negar la utilidad de la habilidad. Esta persona debe reconocer su propia incompetencia y el valor de la nueva habilidad antes de pasar a la siguiente etapa. La cantidad de tiempo que alguien pasa en esta etapa depende de la fuerza del estímulo para aprender.

 

  • Incompetencia consciente

Aunque el individuo no entiende o no sabe cómo hacer algo, reconoce el déficit, así como el valor de una nueva habilidad para abordar el déficit. El cometer errores puede ser parte integral del proceso de aprendizaje en esta etapa.

 

  • Competencia consciente

El individuo entiende o sabe hacer algo. Sin embargo, demostrar la habilidad o el conocimiento requiere concentración. Puede dividirse en pasos, y hay una gran participación consciente en la ejecución de la nueva habilidad.

 

  • Competencia inconsciente

El individuo ha tenido tanta práctica con una habilidad que se ha convertido en una “segunda naturaleza” y se puede realizar fácilmente. Como resultado, la habilidad se puede realizar mientras se ejecuta otra tarea. El individuo puede enseñárselo a otros, dependiendo de cómo y cuándo se aprendió.

 

Aniol Quer | CEO Growlia Experto en Recursos Humanos y desarrollo personal. Más de 6 años de experiencia gestionando equipos de marketing y ventas en startups de alto crecimiento.

 

 

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