Los términos “diversidad” e “inclusión” a menudo se agrupan. Sin embargo, las organizaciones comprometidas a sacar lo mejor de cada empleado entienden que los términos están relacionados, aunque son diferentes. Conocer las diferencias entre diversidad e inclusión en el lugar de trabajo puede ayudar a tu organización a construir equipos más felices y productivos.

Diferencia entre diversidad e inclusión

 

Diversidad

La diversidad es cualquier dimensión que se puede utilizar para diferenciar grupos y personas entre sí. En pocas palabras, se trata de empoderar a las personas respetando y apreciando lo que las hace diferentes, en términos de edad, género, etnia, religión, discapacidad, orientación sexual, educación y origen nacional.

Cada individuo en una organización trae consigo un conjunto diverso de perspectivas, experiencias de trabajo y de vida, así como diferencias religiosas y culturales. El poder de la diversidad solo se puede desencadenar y sus beneficios se pueden obtener cuando reconocemos estas diferencias y aprendemos a respetar y valorar a cada individuo, independientemente de su origen.

 

Inclusión

La inclusión es un esfuerzo y prácticas organizacionales en los que diferentes grupos o individuos con diferentes antecedentes son aceptados y acogidos cultural y socialmente, y reciben un trato igualitario. Estas diferencias pueden ser evidentes, como el origen nacional, la edad, la raza y el origen étnico, la religión / creencias, el género, el estado civil y el estado socioeconómico, o pueden ser más inherentes, como antecedentes educativos, capacitación, experiencia en el sector, tenencia organizacional, incluso la personalidad, como los introvertidos y los extrovertidos.

El proceso de inclusión involucra a cada individuo y hace que las personas se sientan valoradas como esenciales para el éxito de la organización. La evidencia muestra que cuando las personas se sienten valoradas, funcionan a plena capacidad y se sienten parte de la misión de la organización. Este cambio cultural crea organizaciones de mayor rendimiento donde la motivación y la moral se disparan.

Por lo tanto, en términos simples, la diversidad es la mezcla y la inclusión es hacer que la combinación funcione bien en conjunto.

 

 

¿Por qué la inclusión en el lugar de trabajo importa?

Sin inclusión, los esfuerzos de diversidad no tienen sentido. El dinero que se gasta reclutando y contratando personal diverso es dinero desperdiciado, a menos que se hagan esfuerzos para crear un entorno donde esas contrataciones puedan prosperar.

La inclusión ayuda a las organizaciones a reclutar y a mantener empleados. De hecho, en una encuesta de Deloitte, se afirma que el 80% de los empleados respondió que la inclusión es un factor importante en la elección de un empleador. El 72% dijeron que dejarían a su empleador actual por un lugar de trabajo más inclusivo. Y el 30% de los encuestados más jóvenes ya lo habían hecho.

La inclusión ayuda a las organizaciones a evitar los costes asociados con una alta rotación de empleados.

Finalmente, la inclusión beneficia el balance final de una organización. Los empleados en organizaciones inclusivas son más productivos, más innovadores y más adaptables. Como resultado, las organizaciones que los emplean son más rentables.

 

Haz el test de la diversidad de dos minutos:

Camina por tu oficina y hazte estas tres preguntas simples:

¿Veo mi ciudad? ¿Veo a mis clientes? ¿Veo los clientes que necesito para mañana?

Es probable que respondas No a al menos una, si no todas, estas preguntas. El mundo que te rodea y tu negocio cambian rápidamente y se vuelven más diversos. ¿Te mantienes al día?  Si no es así, tú y tus compañeros os arriesgáis a no poder relacionaros con vuestros clientes o comprenderlos en la mayor medida posible para poder servirles de la manera que ellos desean.



 

8 sencillos pasos para verificar la inclusión en una organización

Una estrategia de inclusión y diversidad te ayuda con los tres principales desafíos de cada empresa.

En primer lugar, fortalece la cultura internamente y desarrolla una marca de empleador para retener y atraer el talento que necesita. En segundo lugar, te permite lidiar con cualquier respuesta negativa, es decir, al reflejar a tus clientes, puedes comprenderlos y conectarte con ellos de manera más efectiva. En tercer lugar, como dice Tim Cook (CEO de Apple): “La inclusión inspira innovación”.

Los equipos diversos son más inteligentes, es más probable que generen nuevas ideas de productos y entren en nuevos mercados. Por ello, toma nota:

  1. Asegúrate de que los líderes de la empresa entiendan que la inclusión se trata de garantizar que se escuche la voz de todos, que se consideren las opiniones y que el valor para el equipo sea evidente.
  2. Capacita a los gerentes, y hágalos responsables, para demostrar que la inclusión es una competencia central.
  3. Forma un consejo de inclusión con genuina influencia y poder.
  4. Valora las diferencias y crea un entorno en el que las personas puedan sentirse cómodas llevando su “yo completo” al trabajo.
  5. Identifica las necesidades de los grupos subrepresentados y bríndales el apoyo y los recursos necesarios.
  6. Proporciona a los trabajadores un espacio seguro para expresar sus preocupaciones.
  7. Haga una referencia de los aspectos clave de la cultura de tu organización, y comprenda la experiencia de los empleados, antes de hacer cambios para promover la inclusión.
  8. Recuerda que las interacciones diarias son el signo más revelador de si tu empresa tiene o no una cultura inclusiva.

 

La solución radica en abarcar la diversidad y comprender la inclusión, no solo en los confines del departamento de recursos humanos, sino en el corazón de la empresa y en toda la organización.

 

Pilar Fernández | Marketing & PR Growlia Consultora de Inbound Marketing y copywriter. Máster en desarrollo personal y liderazgo. Sólida experiencia en startups y agencias de comunicación internacionales.

 

 

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